El bosque de los prodigios, de René Avilés Fabila

2015

El hombre ha incluido a la naturaleza en su búsqueda por explicarse el universo y los animales han sido protagonistas de esa necesidad por alcanzar lo divino y lo inmortal. Desde los dioses egipcios, hasta las bestias fabulosas de los griegos, los vikingos y los esquimales, entre otros, han llegado todos ellos hasta nuestros días a través de la literatura.

Sin embargo, los bestiarios de animales agonizan. Casi no se publican porque casi nadie los lee. Y es más, pocos los escriben. Tal es el caso del escritor mexicano René Avilés Fabila, con sus libros Animales prodigiosos y El bosque de los prodigios.

El último, reeditado en una elegante presentación realizada por Laberinto Ediciones, está enfocado en monstruos fabulosos de nuestro país, recopilados por la tenacidad del autor, su trabajo de investigación, y sobre todo, su asombro por lo fantástico, una de las tantas cosas invaluables de su obra, pues nos trae esos mundos de la imaginación y los deposita en nuestra realidad, tan necesitada de ser enriquecida por estas creaturas que habitan al otro lado de la mente; pues irónico es que el hombre busque su esencia en la naturaleza, cuando la destruye por su ambición.

Los bestiarios son una gran oportunidad para imaginar, para regresar a la exaltación por lo fantástico y traerlo a nuestro mundo, y de respetar y coexistir con los animales que nos rodean, aquí y en otros mundos.

Leamos El bosque de los prodigios. Que sea el inicio para rescatar este género y acercarnos a otros bestiarios, escribirlos y compartirlos con las nuevas generaciones, pues son ellos quienes heredarán la tierra y sus creaturas de ensueño.